28 ene. 2010

Resistir





Quizás tan frágil pensó que se extinguiría.

Soportó más peso que su ingrávida presencia, y pese a todo, perduró...

La superación es más resistente que nuestra agonía, por eso existimos.

El reto vivido se convierte en experiencia pasada…difusa en el horizonte...

Nunca el dolor fue más eterno que la esperanza.

Nunca la espera más perpetua que un nuevo deseo.

18 ene. 2010

Lágrima suspendida...




Millones de mariposas debieron batir sus alas al unísono, en algún recóndito lugar de este universo, que creemos nuestro, o quizás lejos de nuestros márgenes de conocimiento...

Su movimiento se extendió como una leve nube que primero sirve para ser contemplada e imaginar una forma o rostro…después se trasformó en lluvia, viajó y subió hasta helarse para pintar la Tierra de blanca pureza…

Tantas fueron las corrientes provocadas, que desperezaron al Planeta, y éste bostezó…

Entonces, allí donde pisaba el pueblo de Haití, se convirtió en el corazón palpitante de su gruñido y el efecto que en principio puede pasar desapercibido, se trasformó en una gran catástrofe.

Mientras, yo contemplaba esta gota …mínima expresión de ese proceso…

Pensaba en cuánta belleza puede quedar suspendida, casi desapercibida a nuestra vista… y en otro suelo que no era el que yo pisaba, el horror se cernía sobre los haitianos…

Aún hoy no dejo de pensar en ellos, y esa espantosa realidad que ocupa todos los noticieros empeñados en dar las cifras…

¿Por qué tienen tanta importancia los números? ¿Por qué su nacionalidad?

Estos seres que ya antes no supieron lo que era una “vida acomodada” se ven ahora en el punto de mira de la noticia…para ser olvidados en cuestión de meses…o peor aún…semanas!(no lo consintamos…ayudémosles!)

La gota no estaba allí para que yo valorara su belleza…
…era llanto, por lo que iba a acontecer…
…como preludio de lo que la Naturaleza adolece…
…más allá de nuestro día a día…

Ahora, soy reflejo de esa expresión de duelo, de dolor, de pesadumbre… por el pueblo de Haití, por el sufrimiento de sus gentes y por esas imágenes que se han clavado en mi alma…

11 ene. 2010

Año de nieve...año de bienes



Si aconteciera algo que a mi entender es extraordinario, ¿realmente sería tan valioso para el resto del mundo?

No, claro que no.

Esto mismo que yo estoy pensando puede imaginarlo también, por ejemplo, un vietnamita de la tribu Zay de Ta Van , perdido en mitad de algún paraje y su pensamiento no volará para impulsar a otros…y el mío tampoco…

Pero …entonces, se rompería esa imagen del Efecto Mariposa, y nada de lo que escribo tendría sentido…por tanto…me aferraré a la magia del día a día, porque ya lo sé: -“los cuentos no existen” -, pero yo escribiré mi vida con las letras más bonitas que puedan volar por mi imaginación…y eso…no lo destruirá nadie…

Y ahora empezamos un nuevo año, con energías renovadas, cerrando ouroboros (quizás hable más sobre eso en otra ocasión), y abriendo nuevas expectativas, sueños y metas…

Posiblemente nada cambiaremos por nosotros mismos, de ello ya se encargará lo que nos depare la vida, pero sí nos esforzaremos por hacer más y mejores cosas ¿verdad?

Sí, dime que sí…dime que serás mejor, o al menos lo intentarás, y sonreirás más veces, y mirarás más a tu alrededor llenándote de lo mejor que te ofrezcan las calles, como ver a los niños jugando con la nieve! Confiésame que antes de acostarte darás gracias por esta vida de la que disfrutamos, que regalarás todos los días al menos un abrazo, quizás un par de besos, y dirás “te quiero” a quién se lo merezca….nada nos cuesta…nada!

Al final, los mayores bienes son aquellos que atesoramos por su valor sentimental!

Un paisaje blanco, puede ser maravilloso si queremos ver lo más sublime, quizás un caos si te empeñas en ver la vida sin destellos de colores!

¿Acaso tardaste más en salir de tu casa porque estaba nevado?
Pues anda por las sendas, camina sin prisa sabiendo que llegarás, mira todo cuánto nos rodea y valora qué maravilloso paisaje!


Ante mis pasos, una liebre cortó mi camino y observé como desaparecía… Miré detenidamente el rastro que había marcado… Las huellas recientes aún, evidenciaban que se podrían haber cruzado dos en el mismo momento, pero solo pude conocer su pista….

Entonces comprobé como la existencia no es más que un Cruce de Caminos. La Vida es la senda que recorremos, nos cruzaremos con personas que pueden aportarnos más o menos vivencias y por efímeras que puedan ser aquellas impresiones que dejamos, siempre habrá alguien que las contemple, por tanto, ¡intentemos para este año que comienza, hacerlo con la mejor de nuestras energías!