24 dic. 2009

Algo que aconteció

Anuncio a los pastores:

Según San Lucas: “En la ciudad de David, que se llama Belén, María acaba de dar a luz al niño”, cantando: “¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz a los hombres en quienes Él se complace!”




Magos:

El evangelio de Mateo (2,1-12) relata como los magos de Oriente son advertidos por una estrella del nacimiento de un rey en Judea. Los magos eran realmente astrónomos o astrólogos. El rey Herodes les hizo prometer que regresarían, para informarle del nacimiento. Cuando descubren al niño en la casa de Belén, le adoran, presentan sus ofrendas, y advertidos por un sueño, se dirigen a su país, sin informar a Herodes del hallazgo.



Natividad:

En la Leyenda Dorada de Santiago de la Vorágine se describen diferentes milagros que acompañaron el nacimiento del Mesías: “las viñas de Engadi, que llevan bálsamo, florecieron , tuvieron frutos y dieron su licor”, “ En Roma, en una fuente, el agua fue transformada en aceite y se deslizó hasta el Tiber abundantemente” (...)



Ahora, ¿cuántas madres en algun rincón perdido del mundo tendrán que atravesar mil infortunios para parir?
¿Cuántas sufrirán ese dolor? ¿cuántas buscarán el abrigo de los animales para refugiarse del frio?
¿cuántas no tendrán más luz que las estrellas?

Cenaremos (algunos copiosamente), en pro de esa festividad que denominamos "Natividad", por un niño que nació con el sufrimiento de unos padres perseguidos...y pasaron hambre, frio.. y lo haremos en el amparo de un hogar, adornado, embellecido con canticos, y panderetas...

Sí...¡cuánto ha hecho la tradición judeo cristiana!

Quizás el próximo año, se entienda mejor el mensaje...

15 dic. 2009

Lo que el viento se llevó...



Hace 70 años se estrenaba “Lo que el viento se llevó”, convirtiéndose en la película más cara y larga de la historia del cine.
Durante este tiempo más de 250 millones de personas la han visto, pese a sus 239 minutos de duración.

Se rodó en un tiempo record: 140 días (teniendo en cuenta todas las vicisitudes que acontecieron, como los 5 directores que pasaron por el mando de la dirección), y hoy, como pasa con las grandes obras, puede seguir teniendo muchísimos detractores, pero basta poner un fragmento de su banda sonora, o una secuencia, para que sea reconocida por cualquier espectador, aunque no haya visto este largometraje.

Creo que ahí radica en gran medida su valor.

Recuerdo los días de invierno, en casa de mi abuela, sentadas en los sillones que franqueaban la mesa camilla con un brasero (indispensable para apaciguar esos días gélidos), y quedarme embelesada todos los años, una y otra vez con cada una de sus escenas…

No sabría decir cuántas veces he podido verla, y cuántas veces más la veré aún…
Por ti, si no la has visto, por aquellos que nunca la verán, por los que hayan sido incapaces de terminarla… por todos… yo la veré una y otra vez…

Porque si analizamos la frase más conocida:¿Quién no ha pasado hambre en alguna ocasión?....hambre de sueños, de poder alcanzarlos, hambre de un abrazo deseado, de un beso intenso, hambre de que alguien nos quiera, hambre de decirlo o escucharlo, hambre de superación, hambre de verdad… hambre de sentirte vivo…

Tal vez tengo algo de Scarlett, caprichosa en apariencia, torbellino de pasiones hasta la médula, capaz de descender a los infiernos o hacer con las cortinas de terciopelo verde, una fachada de coquetería, aferrada a una tierra que me nutre con sus colores, como Tara…Quizás enamorada de un Ashley Wilkes imaginario, que también preferirá a una Melanie Hamilton… hasta que encuentre a un Rhett Butler, que me mire con esa intensidad al otro lado de la escalera, que pueda aferrarme con esa seguridad tan arrebatadora por robarme un beso, que se mantenga firme más allá de la Guerra, de la distancia y los amores encontrados, y saque de mí esa fuerza, que en ocasiones he olvidado…aunque sea más allá de la niebla…

Porque hay momentos, que por muy manidos que puedan resultar, ¡como negarse ese minuto de Gloria de : “a Dios pongo por testigo..qué jamás volveré a pasar hambre”!

video

9 dic. 2009

La sapiencia

Me planteo si esto que escribo le puede interesar a alguien.

¡Menudos rollos que suelto…sin saber muy bien porqué!...

Sería más lógico seguir haciendo lo que he llevado a cabo desde que tengo "uso de razón", que es desahogarme en mis cuadernos, mis diarios…

Pero luego, siempre se quedan impresiones, noticias, acontecimientos vividos, que se clavan dentro y necesito “gritarlos”, como el que a continuación necesito "dibujar"…

A sabiendas que no se entenderá y que es demasiado largo:

Me levanté después de estirarme en la cama, de fondo en la radio: “Looking for Paradise” ejerce como mi despertador, y pienso…”jo! Que suerte de vidas"!

Mi desayuno, me envuelve con el aroma del café recién hecho, el pan tostado, con aceitito y tomate, que me encanta rayarlo, casi con pausa…y al poner la tele para escuchar las noticias, entre otras que me dejan indiferente, me impresiona esa de “ Tras 23 años…”.

Rom Houbens, ahora de 46 años,fue diagnosticado erróneamente de estar en un estado vegetativo persistente tras un accidente. Los médicos y enfermeras en Zolder (Bélgica) le diagnosticaron el coma mediante una serie de test usados en todo el mundo antes de concluir que su conciencia estaba "extinguida". Los médicos que le tratan con regularidad utilizaron la internacionalmente aceptada Escala de Glasgow, que evalúa la vista, el habla y las respuestas motoras, pero en cada examen el paciente fue clasificado de forma incorrecta.

Y concluye la noticia: Su caso ahora ha salido a luz tras la publicación de un artículo científico escrito por el hombre que le 'salvó', el neurólogo Steven Laureys, quien llevó a cabo su reevaluación.

Y me queman, como los sellos incandescente a fuego, las palabras “conciencia extinguida” y “quien le salvó”…

El amor…el amor de verdad…Para mí esa noticia es entendida desde otro punto de vista al que me lo quieren contar: Una madre ha sido capaz durante 23 años (7728 días) de luchar para convencerles que ese hijo, postrado en cama tras un accidente, entendía todo cuánto se le decía. ¡Lo entendía!...y su madre, contra todo pronóstico, contra toda experiencia científica, médica, o incluso sin ningún tipo de resultado, su corazón y amor incondicional le han dado la razón! Eso es el amor.

Creer sin ver, sentir sin ser tocado, tener una devoción tal que aunque ninguna respuesta se obtenga, el sentimiento nunca será decreciente, si no in crescendo… Es decir, que no estaba loca…¿cuántas veces le acusarían de ese desvarío? ¿Cuántas?... ¿Le pedirán perdón ahora? ¿Le dirán: “no creía en ti, ni en tu ilusión, ni en tu lucha, ni en ese tesón”…pero ahora sé que solo tú tenías razón?

¿Alguien será “valiente” para confesar su incredulidad?

Ahora, el éxito es de la Ciencia, que gracias a ese ordenador inteligente, él se puede comunicar…el triunfo es del médico que quiso escucharla y buscó la técnica necesaria…

La Sapiencia…

Sí, es cierto…sin la Ciencia el mundo no avanzaría a este ritmo vertiginoso al que ya nos hemos acostumbrados…pero…¿son necesarios los sentimientos?, ¿amar?, ¿sentir?, ¿entregarse?, ¿necesitar confiar una y mil veces si es preciso?...

Mi dogmatismo es ese amor incondicional, más allá de lo que el resto estipule como correcto o incorrecto.

Esa delgada línea que separa “la locura de los cuerdos y la cordura de los locos”…

Y entonces recuerdo el video de una competición: la de un padre que realiza el Triatlón Ironman con su hijo, porque se lo había prometido…porque era su ilusión…

Todo empezó cuando el hijo le preguntó a su padre: "¿Papá, formarías parte en el maratón conmigo? El padre respondió, SI! Fueron al maratón y lo completaron juntos. Padre e hijo fueron juntos a otros maratones, el padre siempre decía 'si' a las solicitudes de su hijo de ir juntos en las carreras. Un día, el hijo le preguntó a su padre, “¿Papá, vamos a participar juntos en el 'Ironman?” El padre le dijo: “ Sí, también”.

El triatlón Ironman abarca una prueba de 2,4 millas (3,860 kilómetros) nadando en el océano, seguida por otra de 112 millas (180,200 kilómetros) de paseo en bicicleta, y terminando con una de 26,2 millas (42,195 kilómetros) de maratón a lo largo de la costa de Big Island.

Hay realmente cosas intensas en esta vida…. Quizás, el amor incondicional no tiene explicación posible...

video

4 dic. 2009

Torsiones



Suspendida…de un exquisito hilo,
demasiado fino para mantener mi peso…

Me siento presa de un delirio incontrolable,
agotador…

Angustiada de pesadumbre.

Ahogada en desconsuelo.

Y el hilo se tensa cada vez más,
con cada una de mis torsiones…

Me estremezco por el frio que recorre mi espalda.

Con las miserias que me queman por dentro.

El hilo cruje y se deshilacha…

Como mi espera en desesperanza.

Como mi ilusión en carestía.

Con mis ansias de mordiscos,
que gasto en almohadas…

Si deja de crujir…no temeré la caía…
Esa, solo será un viaje más.

3 dic. 2009

A Bhopal...




Hace 25 años estaría pensando qué pedir en la carta que mandaría a los Reyes Magos, que por supuesto existen!

Estaría jugando con mi hermano en aquella explanada que había frente a casa, que era nuestro Paraíso particular, donde nos convertíamos en hortelanos, bandidos o maquinistas de tren…

Estaría escribiendo aquellos cuentos que me gustaba inventar, para después esconderlos por vergüenza a que alguien pudiera encontrarlos, y soñaba que algún día sería mayor…y entenderían porqué pensaba todo cuanto se pasaba por mi cabeza…

Hace 25 años, tal día como hoy, a consecuencia de una serie de irregularidades en el mantenimiento de limpieza, en una fábrica de pesticidas propiedad de la compañía estadounidense Union Carbide, tuvo lugar una de las mayores catástrofes de la historia.

Una gran nube blanca
de 42 toneladas de isocianato de metilo se extendió por Bhopal (India)…cerca de 20.000 personas murieron (seguramente más), se registraron 600.00 afectados, y a día de hoy, aquella condensación de fosgeno, monometilamina y especialmente ácido cianhídrico, también conocido como ácido prúsico o cianuro de hidrógeno, sigue estando patente en el día a día de aquellas gentes…

Secuelas, mutaciones genéticas, enfermedades crónicas, aguas contaminadas de las que se abastece la población, de la que bebe el ganado y riegan los cultivos…el ciclo de la vida…unas nubes tóxicas que pertenecían a un cielo…que es de todos…

Y tal día como hoy, me niego a creer que las noticias más leídas en la prensa sean: que una cantante ha obtenido el máximo número de candidaturas para los Grammy, que el documental de una estrella del pop ha recaudado muchísimos millones, que los futbolistas hacían apuestas fraudulentas, que Francia queda fuera del mundial, o que haya orgasmos de alto riesgo

Me duele por dentro
cuando giramos la cabeza, para no mirar aquello que nos asusta…

Esa nube blanca, podría haber sido nuestra, podría pasarnos…y entonces, nadie pensaría en nuestro horror, porque es mejor pensar en otras cosas…

Han pasado 25 años…seguramente mis cartas de inocencia nunca llegaron, mientras ellos se asfixiaban, aquel paraíso donde jugaba desapareció, como lo hicieron los responsables directos de aquel horror, nunca he encontrado el escondite de aquellos cuentos, como nunca encontraremos La Verdad de la Vida, y me hice mayor...para comprender que era difícil que te entendieran…

Ya lo sé…No!, no solucionaré nada, nada cambiará…seguirán padeciendo, sufriendo, nunca viviré en esa horrible realidad, ni podré hacerme una idea de cómo han sido sus vidas…ni cómo serán… pero prefiero dedicarles un recuerdo a aquellas víctimas anónimas, porque esto también es tener memoria histórica: La Union Carbide nunca respondió por los daños causados.

1 dic. 2009

Sopla...sopla fuerte!




Sí! Ha sido un momento imborrable.

De esos que me gustan vivir, cuando siento que puedo despojarme de aquello que me pesa…

Cuando hay un muro frente a nosotros, creado con tesón, forjado en la distancia, un bloque que nos impide avanzar, porque en ocasiones preferimos mirar nuestra sombra, la punta de los pies o el ombligo… pero días como hoy, comprobamos que podemos saltar para superar esos “límites”.

Imborrable por saber que por mucho tiempo que haya podido pasar, quien te deseó el bien en un pasado, lo puede seguir sintiendo…y esas son las cosas buenas de la vida!

Lo bello nunca es demasiado, solo bueno! Debería de haber más belleza, más bondad!

El momento ni siquiera es algo extraordinario, porque saber de alguien, cuando lo quieres hacer, y nada te lo impide, se puede convertir en uno de los actos más sencillos y humanos que tenemos a nuestro alcance… pero en ocasiones, tenemos que privarnos de exteriorizar los pensamientos, porque no nos entenderían…

(una lástima…)

¿Cuántas veces nos quedaremos en la vida con ganas de decirlo?

De trasmitirlo… “Hoy pensé en ti”

Decir: Sí, me he acordado de ti, y no me importa decírtelo…porque te deseo que seas muy feliz!

¿Sabéis?…no es difícil…

Despojarnos del abrigo, que está bordado con hilos de distancia, con bolsillos de abismos silenciosos, botones de negro egoísmo, y ojales de rencor…

Quitarnos la bufanda que nos aprisionaba por tantos nudos de recuerdos que queremos olvidar, de flecos multicolores deshilachados y lana abatanada en pesadumbre...

Quitarnos el guante derecho, que es el de -"no lo he hecho antes ¿porqué hacerlo ahora?"-, y la mano…al quedarse desnuda, nos dice: "¿y por qué no?"

Desprendernos del guante izquierdo que es el de -“¿qué pensarán?"-, y la mano izquierda, deseosa de sentir el gélido aire nos susurra: “sólo tu opinión es la que tienes que tener en cuenta”…

… para quedarnos con lo que necesitamos para cubrirnos, lo que solo nos ampara el corazón…

(humanidad) (¡Cuántas veces empleada y tan pocas aplicada!)

Y así, hoy, vuelvo a quedarme casi “Con el Alma al Aire”…como era...
Que, debe ser, como yo lo entiendo…y me he sentido bien…

Recuperando uno de esos momentos que vamos perdiendo en el camino y no nos aportan nada bueno…solo distancia…y es que ahora, las distancias me producen tristeza…

Si lo pienso bien…siempre me la produjeron…por eso he intentado luchar en mi vida para que eso no fuera así…pero hay personas, que la prefieren…

Menos mal que aún estamos los que escogemos borrar los límites, en vez de potenciarlos…

Pd: ¡Felicidades! (quizás algún día…conozcas este vuelo)

18 nov. 2009

Olas que vendrán...





Cuando tengo la fortuna de sentir la arena mojada por el mar, bajo mis pies, acariciándome con fresca tersura, siempre hay un momento en mi andanza en el que miro atrás para ver mis huellas desaparecer…

Olas que vienen, olas que van…

Hay veces que caminamos con un sentimiento de nerviosismo que nos invade, como un extraño presentimiento que nos anunciara algún encuentro fortuito o acontecimiento extraordinario…

En ocasiones acertamos, la mayoría no son más que inseguridades…

Pero cuando sucede, si nos encontramos con alguien que formó parte de nuestra vida, aunque ya no pertenezca a nuestro presente más reciente, pero aún así ,ejerce sobre nosotros un peso sentimental de hondo calado, nuestros pasos quedan impresos, en ese trozo de acera que nos mantiene…el torbellino de pasiones que se desata en nuestro interior, debe actuar como un potente motor que desprende toda esa energía…y ésta, debe quedar en algún lugar…pero luego…el viento la borrará…

Olas que vienen, olas que van...

Los sentimientos son huellas de nuestra existencia, impresos en nuestro recuerdo.

Quedarán por los rincones de un parque, como tatuajes, en aquellos troncos que hablarían de unos besos perdidos; un banco donde hablaste con una amiga hasta la madrugada; una calle en la que las manos se encontraron por vez primera; una calzada, donde la fusión del abrazo más deseado, nunca podrá hacer olvidar ese momento; esa visión de la isla, el reencuentro de unos amigos, el viento cuando sopla; caminar y saber que tu vida va dejando huellas…están ahí, en nuestro recuerdo…aunque el tiempo las quiera borrar…


Olas que vienen, olas que van...

11 nov. 2009

Otro más...otro menos...




Cruzaron las miradas, y pasó un instante, sólo un mínimo instante.

En ese intervalo, nacen personas que podrán cambiar el rumbo de la historia, morirán otros que no tuvieron ni un soplo de dicha, volarán, llorarán, reirán, se reencontrarán, se perderán, soñarán o perderán un segundo, tantos y tantos seres…

En ese espacio, en el que un impulso interior se desata, sin que ninguna justificación pueda ser explicada, ni tan siquiera por ambas partes, se puede vivir o no hacerlo, dejarse arrastrar o anclarse, se puedan decir tantas y tantas cosas, sin utilizar las palabras...o simplemente callar...

En ese momento pudieron acercar sus rostros, pudieron susurrarse palabras de nube o algodón, o palabras agrias, irónicas, palabras que arañan por dentro, que aceleran el palpito…

...pudieron haber recorrido la geografía de su piel, con el dedo índice tembloroso, por explorar el mejor de los mundos, que sucumbía a sus pies…

Podrían haber rozados sus labios, como la tersura del juego cómplice entre las sábanas…

Sus miradas se cruzaron y al preferir ahogarlas en el pozo de la desesperanza, sus manos se estremecieron…como un impulso por encontrar ese calor ansiado, esa sublimidad de la caricia deseada, con ese impulso incontrolable pero tantas veces callado…

Cruzaron sus miradas, cerraron sus manos, ataron la voz con nudos de silencio, quizás palabras huecas… y no se llenaron de la magia, ni del ímpetu, ni tan siquiera, del instante…fueron, un segundo más perdido…

2 nov. 2009

Si quieres...




He parado mis pasos…en mitad de la calle…

Como si me faltara el aire,y el cuerpo se paralizara, me detuve... necesitaba mirar lo que se movía a mi alrededor…como si no fuera suficiente mi propia inercia…

La pareja discutiendo sobre si comían en casa de los padres de uno u otro:
“¡Es que siempre es lo mismo!”, “ No soporto a tu madre”, “Ni yo a tu padre!”

La madre regañando al niño que no supera cinco años, porque no puede tomar chuches antes de la cena:
-“¡Es que me desesperas, ya no puedo más!”-

El anciano intentando dar cuatro pasos con certeza, sin caerse entre las baldosas de las aceras en obras, mientras protesta por todas las reformas que se llevan a cabo…
-“¿Para qué se harán cosas?..¿Porqué no seguirá todo igual…?”-

Los adolescentes, riéndose porque habían “triunfado” este fin de semana, y ya pensaban en el siguiente…
“-¿Te gusta?”-, -“sí claro, pero no se lo diré…y que se lo crea!”-…

Alguien con la mirada perdida… ¿En qué pensaría?

Y yo…en mitad de la nada…siento que el aire no me llena, me falta algo, y sin embargo me siento dichosa con todo cuánto tengo…o al menos, me lo repito...para creerlo...

Extraña combinación…pero es que el ambiente está enrarecido… porque nada es suficiente, pocos se sienten conformes…

Cuando alcanzamos algo, queremos más, cuando es menos necesitamos lo perdido, cuando es hallado, no valorado, cuando es apresado, envidiado…

Me mandan un correo que circula por todos los medios de comunicación, el “de boca en boca” funciona con diferentes noticias que se propagan por el aire… Otras, lamentablemente, no tendrán ni un minuto de existencia…

Y el aire nos habla de un acto de amor…como las antiguas coplillas que informaban de amantes entregados…

Una pareja se ha casado, con sones rocieros, en la cuna Trianera, y su vivencia se extienden más allá de sus fronteras…(http://www.youtube.com/watch?v=b8VdfmoMFes)

Pero nadie quiere comprometerse, todo el mundo valora la independencia, nos frenamos los impulsos por miedo a nuevos fracasos, por egoísmo de perder esa parcela de individualidad…pero basta un acto tan sincero, tan sencillo y verdadero como es “una declaración de amor”…y cientos de personas se hacen eco…como si nos sorprendiéramos que algo así pueda pasar…

¿Nadie se para en la calle? ¿Nadie busca la vida en el día a día?... ¿Qué buscamos? ¿Qué queremos? ¿Por qué no alcanzarlo, apresarlo, hacerlo nuestro, entregarnos, vencer los miedos, las barreras?

¿Por qué no decirle?: “Da igual si a tu casa o a la mía, estaremos juntos.”
…“Mi vida, una chuche sí, pero la cena será lo mejor, porque te la haré con todo el amor que puse solo para tenerte”.
… “Vaya cambios que hay en la vida, y espero verlos durante mucho tiempo, y disfrutarlos”…
...“Puedo besarte, pero además será un beso inolvidable, de esos que siempre se recuerdan por muchos años que pasen, porque quiero darte todo cuánto soy”…


La vida pasa, sigue, se va, se escapa, huye, llora, grita, siente desconsuelo...
Intento apresarla, aferrarla, calmarme, saciarme, llenarme…
La vida sigue su curso, es solo un soplo, una noticia, algo que pasa, de boca en boca…pero nadie quiere cogerla entre sus dedos, como si fuera una “delicatessen”, mirarla, contemplara…sentirla suya…

Ojalá la intentáramos degustar, convencidos que también sabemos “cantar” a todos aquellos que queremos, y podemos hacerlo sin miedo, aunque ese minuto no sea tan eterno como quisiéramos.

19 oct. 2009

La guarida





No te niego…
Sólo me lo niego…

No te huyo…
Sólo es que huyo…

Y podría decirte que lo siento…
Pero en ocasiones…
lo que más siento es no sentirlo…

No lo pienses, no me pienses.

Sí, quizás…algún día…pero no lo esperes…
No me esperes…

No estaré, nunca como debería...

No te quedes anclado ahí, aquí, ni ahora…
Si te busco, huye…

Todo será más fácil…
Por eso, por todo esto, me escondo…

25 sept. 2009

Quiero y no llego




Quiero contar tantas historias que revolotean por mi cabeza...que el tiempo pasa, intentando seleccionar cuál es la más apropiada...y entonces...llega la noche.

Veo las estrellas y sigo emocionándome...Algo que espero no deje de hacer..

Hago todo cuánto me apetece ¿acaso hay mayor gozo para los sentidos?

Los sentidos me impulsan y persisto en mi empeño por conocer más...mucho más...de aquello que otros se niegan...porque sin duda es un gran abismo...intentar tocar lo volátil, saborear un aroma, embriagarme del aire, saber bailar al compás de un susurro...

Una imagen: los niños jugando, en una playa maravillosa, al caer el sol...Quizás nunca recuerden lo felices que estaban siendo, ni tan siquiera sepan lo feliz que me hicieron a mi, al poder contemplarles...mientras recordaba los años perdidos, de inocencia pura, cuando jugaba con mi hermano...

Aún puedo tocar su arena, pese a la distancia, aún puedo oler la mar, pese a no tenerla, aún puedo ver los rostros, aunque me cegara el sol...porque en esencia...estaba tan llena de gozo, que sólo me nutría de sueños que quiero y quizás no llegue a tocar...pero siempre imaginaré cuánto sentiría al hacerlo...

5 ago. 2009

Somewhere over the rainbow

En cuestión de un corto intervalo de tiempo pude experimentar dos sensaciones, totalmente contrarias, pero que son en su esencia “La Vida” y consiguieron “sacudirme por dentro”…

Tuve la suerte de poder compartir velada con unos amigos, que esperan su primer bebé, y después de una cena….¡gran cena!, por cierto...nos aventuramos a subir por una escalera, carente de dos escalones, pero que merecía la pena saltar con dificultad, pues más arriba nos esperaba : El Cielo…todo para nosotros…!

Nos tumbamos y contemplamos las estrellas, ensimismados en el brillo, la intensidad, en ¿Cuántas constelaciones deberíamos de conocer?... Saboreando la placentera tranquilidad que se respira en mitad de la nada, y además viviendo muy cerquita la magia de la creación:

-“se mueve”!...”pon la mano …¿la notas?”-
-“sí, sí…oh…cómo se nota…mira, mira…cómo salta la tripita…”-

La vida… ¡no se puede pedir más!…que ir por el sendero que nos marcamos, o que nos acotan las experiencias, y aún así quedarnos llenos y sorprendidos de experiencias tan plenas como son: estar cubiertos por el manto de estrellas, lo más celestial que tenemos a nuestro alcance y que por ser algo cotidiano, pocas veces valoramos; la amistad, que por ser tan necesaria, nos saltamos el rigor del agradecimiento por tenerla, pero sí la rogamos cuando carecemos de ella… Y la creación…bendito milagro, porque cuando se gesta un ser, consideramos que es algo normal, pero no lo es…es el resultado de amarse, ¡con lo difícil que es…cada día más!, es la consecuencia de la entrega mutua, de sueños compartidos, y de la perfección de la fórmula más inexplicable que aún existe:”dar la vida”.

Por eso es algo extraordinario!... Podemos ser “alquimistas” en potencia, y no valoramos ese poder, tan preciado por aquellos que no tienen la fortuna de alcanzarla…

Pocos días después, pude vivir otra experiencia, como comentaba al principio de este “delirio”, que me estremeció y me arrastró a recapacitar de nuevo sobre este poder de “la maternidad-paternidad”… Cuando otros amigos perdían el bebé que esperaban….

Poco importa de cuánto tiempo se esté, cuando albergas en tus entrañas la conjugación de esos elementos que antes comentaba: la pasión, la entrega, el respeto, la ternura, el amor… Tenían los elementos necesarios y como buenos nigromantes condensaron las cantidades precisas, y … el milagro estaba hecho!

¿Cuánto valoramos la vida?, ¿Cuánto apreciamos no querer perderla?, ¿Cuánto agradecemos poder sentirnos rodeamos de La Creación, desde que nos levantamos hasta que tenemos la fortuna de poder caer en nuestra cama?

No, ¡no sufráis!, porque no ha desaparecido en vosotros ese poder… ¡no sufráis!, porque realmente esas son las cosas que nos recuerdan que estamos limitados, que no es fácil de alcanzar lo más deseado… ¡Ya nos gustaría poder conseguir todo aquello que queremos!, pero es que las cosas más valiosas, “cuestan” mucho…

La vida, está ahí, esperando que la valoremos, que sepamos que lo bueno no es siempre merecido pero sí debería ser motivo de agradecimiento; y las cosas malas, solo nos recuerdan que la lucha y el tesón, son la fuente de la que emana la satisfacción posterior…

“Dar la vida” debe de ser el máximo bien que podemos atesorar en la tierra, y ahora me pregunto si realmente lo valoramos como tal… Quizás se da en más ocasiones que alguien se planteé alcanzarlos y pocas veces, que “esa fórmula secreta” se escape de nuestras manos… Es mejor así, sin duda, pero ¡cuánto camino nos queda aún por recorrer para sentirnos afortunados!...

Mientras tanto, espero no dejar de saborear lo maravilloso que es valorar todo cuánto me rodea, mirando a los ojos, regalando la palabra, el abrazo olvidado, sentirme dichosa por tener todo cuánto me protege, porque si poco tenemos, menos tendríamos careciendo de la vida…

Este es un pensamiento que en ocasiones olvido, pero cuando consigo recuperarlo, lo aferro con todas mis fuerzas… Y ahora, resuena en mi cabeza una melodía, sin nostalgia, porque siempre será más bello el soñar con alcanzar el arco iris...que la desoladora espera por llegar allí...

There's a rainbow
Highway to be found
Leading from your windowpane
To a place behind the sun
Just a step beyond the rain ...
(…)
Somewhere, over the rainbow
Skies are blue
And the dreams
That you dare to dream
Really do come true.


video

22 jul. 2009

Compromiso

Mordaza...sigue trabajando.
Mantén tu afán por acabar conmigo.
Así será mejor, pues así se quiso.


Mordaza...no te apenes de mí.
No soy lo que era, pues todo es discurrir.
Nada fue ni será igual, sigue, persiste.


Mordaza...cuando tu fuerza es liviana,
suspiro, añoro y en mal momento revivo.
Sigue con nuestro trato...


Mordaza, solo tú sabes cuán valioso es
el silencio, el destierro, el olvido,
de no hacer, ni decir, ni sentir...


Mordaza...te juré que acallarías mi voz,
te aseguré que atarías mis sentidos,
te juré que nunca nos separaríamos...


Y así ha sido...casi cien días...y hasta el fin.
Mordaza, solo se trata de unirnos quizás
con más anhelo, más deseo, hasta hacerme olvidar...


El día que firmé ese compromiso..


video

18 jul. 2009

Un día más...



Buscaba un lápiz para subrayar un libro que estoy leyendo.

Y era evidente que lo encontraría con facilidad, dada la gran colección de lápices que tengo, y que seguiré atesorando, como otras tantas manías a las que no quisiera dejar de rendirles culto. Entre otras muchas, he descubierto, y debo de reconocer hasta con cierto temor, que me fascina crear palabras con las letras de las matriculas, y ello me lleva a poder recorrer toda una calle, artería principal de mi ciudad, jugando con la unión de unas y otras, hasta tener frases enteras...

Junto a ese talante “simbolista”, está el que me nutre la médula, y es el fetichismo, algo que puede llegar a ser un gran peligro, cuando se roza la tendencia del mismísimo Diógenes, pero son males, que no hacen daño a “terceros”, al menos de momento....por tanto, “el seguro de vida lo tengo aún en las cláusulas más básicas”, llegado el momento, no descarto presentarme ante cualquier tribunal como un “alto riesgo”.

Y después de presentarme ante ustedes, como coleccionista, simbolista y fetichista, me remonto a la primera frase con la que inicié estos pensamientos, para describir, lo que encontré junto al lápiz con ovejita negra (recuerdo de Edimburgo):

Metido en una bolsita, estaba un cuadernito que no supera los diez centímetros, de color azul intenso...al abrirlo, como no podía ser de otra forma encontré esos resabios de sensaciones, vividas años atrás, y que me recordaban cómo era, cómo soy, como siento...

Este cuaderno me remontaba a siete años atrás....
Dos mil quinientos cincuenta y cinco días, separaban un momento de otro, y no pude evitar buscar un día...era jugar a meterme en “la máquina del tiempo” y decir, -“tal día como hoy, pero hace siete años ¿qué pensaba?”-

Y cual fue mi sorpresa, cuando las palabras allí escritas podrían servirme a día de hoy, al menos, en esencia...

Estamos rodeados de todo aquello tangible, que haya sido descubierto por nuestros sentidos y lograron captar nuestra atención.
Son cosas materiales, que por uno u otro motivo, pensamos que ocupan un espacio razonable en nuestro “propio espacio vital”, y así, se van solapando unas y otras...
La criba es posible sólo cuando sabes que ocupan más espacio, del que el recuerdo se merece, o simplemente olvidaste porqué se guardó.

Mis pensamientos, esos que escribo y solo soy capaz de leer, si los cuadernillos en los que atesoro esas vivencias un día juegan a “aparecerse”, en muchas ocasiones han estado expuestos a una quema; como el pasaje del Quijote, cuando los libros de caballería que albergaba el insigne hidalgo en su biblioteca, fueron arrojados al fuego, como si estos fueran los responsables de su “locura”.

Pero ningún pensamiento tiene más valor que el momento vivido...y ese ya pasó...
Lo que tardamos en “retenerlo”, en describirlo...se fue...

Los pensamientos que haya escrito en estos meses, podrán aparecerse dentro de años y de nada me servirán, más que para volver a repetir “el simbolismo con la máquina del tiempo”...

Intenté contar cuántas vivencias atesoraba en “La Cajita de mi Vida”: y me emocioné al comprobar, que no importaba haber amado en menos ocasiones que los dedos de una mano, ni a día de hoy, sentirme triste casi tantos meses como los dedos de las dos... A lo largo de todas mis vivencias, en todos los días, de una u otra forma, sabía que permanecían los incondicionales, mis padres y mis amigas/os... Y ellos sí que sobrepasan la suma de los dedos de mis extremidades...

Y en mi deseo de plasmar ese sentimiento (aunque los pensamientos no sirvan para nada), solo puedo escribir: Las que habéis sabido estar...Gracias!, porque sabéis lo importante que habéis sido, y sólo haciendo presentes los actos y las palabras, podemos sentirnos acompañados...Sé que sabeis quienes sois...
Los que en la distancia, habéis estado, pese a todo: Gracias!, porque también sabéis porqué os mando esta dedicatoria.
Los que no supieron estar, los que no quisieron...Gracias!, porque el día que desaparecisteis, quiere decir, que un minuto antes estabais junto a mi...y cuando me he sentido rodeada de personas a las que quería, he sido feliz....
Los que no supieron ni tan siquiera acercarse, lo siento...porque aunque poco, siempre hubiese podido aportar algo...aunque fuera uno de mis lápices...

Cerré el cuaderno, lo metí en la bolsita, lo arrinconé al fondo del cajón donde apareció, y hoy mientras escribía estas palabras pensaba: -"todos los días de nuestra vida, en el fondo son un día más", ¡pero intentemos soñar por hacerlos tan especiales, cómo para que los podamos recordar el resto de nuestros días!"-

26 jun. 2009

Noche Blanca

Cuentan de Rafael “El Guerra” o “Guerrita”, como se le conocía en el Club que llevaba su nombre, donde se reunían al amparo de la calle Gondomar sus amigos, que aquello que hablaba, se quedaba instituido como frases con las que sentenciaba. De hecho, algunas de las más conocidas por el argot popular son:
Hay gente pa tó”, “Lo que no pué sé, no pué sé y ademá é imposible” o la repetidísima “Ca uno es ca uno”… y es que un personaje con una trayectoria como la suya, no dejaba indiferente a nadie, pues además de “mataor” de tronío, supo encarnar la quintaesencia del arte de las banderillas y de la sabiduría popular…Quizás por eso se retiró, al no poder soportar las criticas de aquellos que antaño le aplaudían.

Considerado uno de los grandes Califas del toreo junto a Lagartijo, Machaquito y Manolete, imagino su poderío por las callejuelas de esa mágica ciudad que le vio nacer y revivo su estampa, para plasmar esas palabras, vivas aún, cuando se tiene la fortuna, como he tenido, de pisar las que fueron sus calles: ¡Viva Córdoba la llana, crisol de la morería, donde Séneca “ha nasio”, y reinaron los califas, con un puente que es romano y en el rio una mezquita, que es maravilla del mundo por flamenca y por bonita!

Y como en el Arte “del toro”, son muchas las embestidas que nos encontramos en la vida, pero uno se viste de luces, se encomienda a lo “má sagraó” y se arrastra allí donde el corazón te lleva, en muchas ocasiones, fruto de un sentimentalismo que nos castiga, pero otras, para embaucarnos de madrugadas mágicas, como la que aconteció en la noche llamada “Blanca del Flamenco”.

Y allí volví, a esa ciudad que tiempo atrás me arrulló de azahar, de estrellas y tersura, entre olorosos y amontillados; para ahora, beberme sus calles, para desperezarme con el solsticio de la noche mágica, de esa califal soñada, para embriagarme con los toques de guitarra, que cantaron a la pena mora, con ese cante jondo de El Lebrijano, en Las Tendillas, con zambras, entre repique de palmas, soleares y seguiriyas. Y entonces, como un perfume hechicero, de romero y tomillo la ciudad me acunaba, llena de bulerías y cantiñas…

Jardines de La Victoria…”no hace falta que te diga”…¡cuánta luz puede eclipsarnos! al son de Rosario Flores, entre ese contoneo que esboza todo su cuerpo de simetría quebrada, entre la rúbrica de un taconeo…solo pensaba cuánta felicidad podría guardar…como si entre los dedos pudiera albergar ese chasquido de pitos, palmas, los susurros de las notas, resonancias de bullicio…

La Plaza de la Corredera, donde como dicen los gitanos “no cabía naide”… nos recibía un “califa del cante”, José Mercé…pá llenarnos el alma con esos quiebros de voz, esa pose, ese arte…y entonces el silencio, para sacar lo que llevamos dentro, como si en ello nos fuera la vida: “al alba”…”al alba”… Rumbas, seguiriyas, tientos, soleá…, canto de fandangos…rompiendo arrojos por tarantas, alegrías, tango nervioso, el murmuro de un requiebro en la noche avanzada, peteneras y esa eterna bulería: “Aire”…”Aire”…

Como alfileritos clavados, uno a uno, nota a nota, llevaba prendido cada quiebro, cada olé-olé…como impulsos que te hacen moverte en zapateaó inquieto…punta tacón, punta tacón…por los poros de mi piel corría esa pegajosa satisfacción del entusiasmo, de ser parte y participe de un momento mágico… porque cuando puedo aferrarme al poder de las imágenes, que conforman lo más bello del Mundo, no quiero guardarme el brío de dedicaros ese impulso, para que quizás, solo en un minuto, pueda alegraros con esa bulería: “(…)que tenga la puerta abierta la alegría de mi casa (…)”.


video

11 jun. 2009

A tiras


Que me duele!

Y desearía ser tragada, en ocasiones,
por esa tierra que me ampara...
Y necesitaría que este cielo me aplastara...

Que me duele el abrigo que me arropa...
De palabras que mintieron
De tantos dolores que cubrieron...

Que me duele!

Y no encuentro la nube que me suba
allí donde quiero ir...

Que me duele!

Y quisiera arrancarme a tiras esto que me abrasa,
que me rompe,que me mata...

Y lo miro...

Miro el cielo,la belleza, todo cuánto en él está..
Lo miro, y lo comtemplo sabiendo que me ven...

Siento mi espalda, ingrávida en la tierra...
Miro la pureza ante mi, y no me calma...

Qué me aplaste! que me duela más aún!

En ocasiones...olvido...
...si las imagenes tienen poder...

2 jun. 2009

El Puerto




Detengo mis pasos y dedico escasos minutos a contemplar esos carteles.

Es curioso que algo tan simple como unas frases, protegidas al otro lado de un cristal, puedan embaucarme de esa manera.

Hay días, en los que la única motivación que me incita a recorrer algunas calles es, dejarme arrastrar a la deriva, y así llegar a El Puerto. Mis pasos se encaminan con decisión, y al llegar, encuentro siempre la satisfacción de hallar las palabras que quizás ese día necesitaba.



Son momentos que me proporcionan cierta estabilidad, se trata únicamente de crear hábitos, que me llenan la cotidianidad con ciertas ilusiones.

Y entonces valoro la misión de ese “farero”, el que custodia esa esquina, olvidada seguramente por muchos y tan anhelada por mi, desde hace años.


Tengo el recuerdo, desde que soy consciente de atesorarlos, de pararme ante ese cristal e imaginarme como sería aquél que dedica su tiempo a buscar frases, cómo será aquel que las cambia cada semana, ¿dónde las guardará?, ¿cómo las elegirá?, ¿quiénes las leerán?


Observo el reflejo de la gente que cruza, con prisa, mirando al suelo, hablando al vacío; mi imagen reflejada, y la vida pasando, ante esas instrucciones que “el farero” nos regala, para tener una justificación que nos haga respirar, parar nuestro rápido caminar y saborear “un minuto” como si ante un mismísimo faro vigía nos encontráramos.


El farero se esconde. Nunca lo he podido ver colocando sus dedicatorias. El farero tendrá muchísimas letras atesoradas, quizás en algún rincón de este puerto, añejo, alumbrado siempre, por los rayos del Sol al medio día. Y estas letras me llenan porque creo en el poder de las palabras… Otros caminan, hablan, pasan y nada ven.

A unos metros, en tierra firme, en esa tierra que nos deja posarnos, pasear, observé como se pueden hacer invisibles, no solo a las palabras…


La silueta recortada, vista a contraluz, andaba con dificultad, andaba con resignación, con pesar, y ahogando el último aliento de unas fuerzas malgastadas. Alguien con evidentes signos de debilidad, soportando el peso de unas bolsas que le hacían titubear en cada paso, asiendo una muleta, caminaba en dirección contraria a El Puerto.


Y aquellos que pasaron ante mí, y no me vieron; los que caminaban con paso decidido sin dedicarse un minuto de contemplación, tampoco lograban verla….


Me alejé de El Puerto, y mis pasos me arrastraron…


Unos metros, solo unos pasos son los que en ocasiones nos separan de nuestro destino, pero con ese cambio de rumbo, conseguimos dar luz, muchas veces más de la que podemos imaginar, más incluso que un faro enfocando el infinito horizonte de la mar.


Porque sirve la mirada que nos dedica aquel que sabe que lo hemos visto, la mirada de agradecimiento, al saberse visible; la palabra, su palabra llena de gratitud…un reconocimiento no merecido, porque desviar el camino, para poder recorrer una senda, que nos da la satisfacción de “ver el mundo” que nos rodea, es el mayor haz de luz que nos puede guiar en esta existencia y la mayor dicha que podemos obtener en nuestra vida, por muy varada que en ocasiones se nos antoje.

7 may. 2009

Verde Mar


Sucede en la vida, que muchas cosas que no se planifican, nos pueden sorprender gratamente. Es más, acontecen situaciones en las que todos hemos podido decir: “Vaya, no pensaba salir y me lo he pasado genial”- o “No quería ir a ese sitio y he conocido a alguien que me ha encantado”-.

La sorpresa, es una de las emociones internas que nos proporcionan más satisfacción.

Sí, tenéis razón, hay que puntualizar, siempre que sean buenas, pero incluso una situación inesperada, que no nos aporte cosas gratificantes, con el tiempo, seguramente sepamos que algo nos dejó. Y tener algo, aunque sean experiencias negativas, ya es mucho ¿no creéis?

La experiencia de la que os quiero hacer participes, es la de la ilusión de ver la sombra.
Sí, mi sombra proyectada y el verme gigante, porque así me sentía, es un momento de los que se clavan en la retina y se forjan en el alma.

No pensaba salir, era un día para descansar, pero el ímpetu por hacer cosas me movía con una intensidad que en ocasiones, me arrastra de una manera arrebatadora.
Miré la bici, que ha estado durante años sin darle uso, como tantas cosas atesoradas por el único hecho que pertenecían a Juan, y la aferré a mis manos, con la misma ilusión que lo hice hace un año, cuando tuve una primera toma de contacto.

Pensé que en nuestra existencia, muchas cosas se hacen como un paso iniciático, y que lo importante es, saber mantenerte en el camino.

Ahora, ese impulso no quería dejarlo y pedaleé sintiendo la brisa rodeando mi cuerpo, llenándome del calor del Sol, y sabiéndome feliz, porque redescubriría la vida.

Me sentía dichosa por los colores tan maravillosos que nos rodean y decidí pisar la tierra, nutrirme de la vida, oler los almendros que están madurando el fruto y dejarme arrastrar por el mágico baile que ante mí se gestaba con la siembra, balanceándose al son del viento.

Son momentos que están ahí, pequeños detalles que nos rodean, para regalarnos la lección más maravillosa: la vida se presenta ante nosotros, si queremos sentirla y valorarla.

Sonaba en mi cabeza una melodía…
No hace falta tener a tus pies a la Orquesta Filarmónica de Viena, basta con imaginar que la tienes, y entonces, sin esfuerzo, sus acordes resuenan en tu cabeza…y basta cerrar los ojos y dejarnos seducir por la grandeza de la creación: el viento abrazándonos, el susurro, sentirte menudo en mitad de la nada, y a la vez único porque LA VIDA se funde en ese minuto de existencia, y entonces, al abrir los ojos, al recuperar el sentido tan grato que es la vista, ahí estaban las olas verdes, moviéndose al son de la Sinfonía de Mozart nº 1 en movimiento andante…

Y entonces, además de la Orquesta, estabais vosotros, a los que quiero, a los que no olvido, los que poseéis una pequeña parcela de mi corazón por tantos y tantos momentos, y os dediqué un pensamiento...una devoción…porque ya sabéis, que el poder de la imagen, va más allá de una simple teoría.


video

24 abr. 2009

El impulso


La imagen que utilizo para ilustrar este primer acercamiento con todos vosotros, quizás el acercamiento a un profundo silencio...es el diagrama de una trayectoria, estudiado en el sistema de Lorenz...cuyos valores y ecuaciones no creo que sean necesarios para el fin que quiero expresar.

Y mirando esa fotografía, viene a mi mente el aleteo de una mariposa, su movimiento, lleno de vida, y me enfrento a la necesidad de dar algo que siento, ese impulso que me mueve en mi existencia, para entender el día a día que nos rodea, para llegar muchas veces a la conclusión, que simplemente, no se puede comprender todo lo que nos envuelve, y eso, en ocasiones, ya es mucho...

Existe una teoría, en la que se expresa como, dadas unas condiciones iniciales (imaginemos un sistema caótico), la más mínima variación puede ocasionar que el sistema evolucione de una forma totalmente diferente.

En ocasiones podemos considerarnos pequeños, muy pequeños, y sin embargo que una minima palabra o expresión de nuestro comportamiento ocasione un cambio en nuestro entorno. Es decir, que no somos tan pequeños e insignificantes como nos sentimos, o nos quieren hacer sentir...es decir, qué somos importantes!

Ese es "El efecto mariposa", una pequeña perturbación, que mediante un proceso de ampliación genera un efecto considerablemente importante.

¿Os ha ocurrido en algún momento de vuestra vida que la mariposa se haya posado sobre vosotros?
¿Acaso con vuestro movimiento habéis hecho que la mariposa cambiara su movimiento?

Quizás una conversación, con una persona desconocida puede producirnos paz...quizás una llamada inesperada puede ocasionarnos una reacción, quizás...creemos que no tenemos nada que hacer, nada que pensar, nada que trasmitir...pero sería dejarnos morir antes de tiempo...el impulso está en cada uno de nosotros, para mirar a nuestro alrededor y comprender, que miles de mariposas, aunque no las veamos mueven sus alas, llenas de vida y color para darnos una lección que siempre debemos tener en cuenta...por efímero que sea el vuelo, éste será emocionante sabiendo que se pueden mover mareas.


Porque al fin y al cabo, nada nuevo que contar, nada nuevo que decir, ya que todo proviene de un antiguo proverbio chino: "el aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo".